Admiten sus propios autores que este estudio no puede interpretarse desde un prisma eminentemente científico, máxime cuando muchas empresas o entidades consultadas no han respondido a los cuestionarios enviados por «falta de interés». Así, la tasa de respuestas a las cartas enviadas a instituciones, normalmente privadas, relacionadas con el empleo fue tan solo del 1,5%. En materia educativa, se dignaron a contestar sólo un 9,7%. Y entre las instituciones relacionadas con los seguros y otros servicios financieros, sólo recibieron ocho respuestas entre las 244 cartas enviadas.