«El proyecto no tiene infracción grave y manifiesta de normas relativas a parcelaciones, uso del suelo, altura, volumen y situación de las edificaciones, y ocupación permitida de la superficie, declaración que formula el arquitecto que suscribe, bajo su responsabilidad». Así se manifiesta de manera formal y por escrito el arquitecto Juan Antonio García Solera en el apartado Justificación de las normas urbanísticas, contenido en el voluminoso expediente del auditorio provincial, fechado en noviembre del 2005. De la información que aparece en las diferentes cartapacios que conforman el proyecto se desprende que tanto a García Solera como al arquitecto de la Diputación Rafael Pérez Jiménez se les ha olvidado la vigencia del Plan Especial de Protección del Entorno del Castillo de Santa Bárbara.