Los portavoces más críticos de la oposición en el Ayuntamiento de Orihuela, Francisco García Ortuño (grupo socialista) y Monserrate Guillén (Los Verdes), al unísono exigían ayer al regidor del PP «su dimisión por ser el máximo responsable de las presuntas ilegalidades» que investiga el fiscal Anticorrupción en Alicante, Felipe Briones.
«Se veía venir y se ha levantado el telón de acero del silencio», espetaba el portavoz del grupo socialista al alcalde Medina, «porque estamos todavía pendientes de recibir las cuentas del ejercicio del 2004 y sin aprobarlas desde el 2001».
El tiempo pasa ahora factura, al gobierno del PP oriolano desde 1987, «por la complicidad con el oro del ladrillo de algunos promotores y constructores», criticaba el ex alcalde centrista.
«He podido leer la formulación de cargos del fiscal, pero no la tengo en mi poder», admitía en rueda de prensa García Ortuño, «donde entiende que hay treinta supuestos en los que presumiblemente se han cometido una serie de delitos».
Las sospechas de la Fiscalía «se basan no solamente en las acusaciones» publicadas en los medios de comunicación, del ex interventor y la oposición, «sino en un informe de la Policía Local sobre las propiedades de Medina, que es secreto, al tiempo que sé que hay encargado otro».
Por su parte, tras elogiar al Fiscal General del Estado, «que ha cumplido lo que me dijo en la entrevista que mantuvo conmigo en Madrid cuando presenté la denuncia», el edil de Los Verdes, Monserrate Guillén, hacía hincapié en que desde hace años «la corrupción se huele, si bien ahora necesitamos que salga en los documentos para que los jueces la confirmen».
CL y Hernández
El concejal portavoz del grupo mayoritario de la oposición oriolana, Jesús Ferrández, de Centro Liberal -con seis ediles-, junto con el ex concejal socialista Isidro Hernández, mantiene un prudente compás de espera, hasta que se confirme oficialmente la decisión del fiscal Anticorrupción de investigar al alcalde y al gobierno popular.