Las ayudas y la disponibilidad en sí de plazas subvencionadas de guardería laboral infantil en la provincia son poco menos que un espejismo. Pese a los anuncios que hace ahora nueve años formuló la Conselleria de Empleo de la Generalitat Valenciana, el porcentaje de madres trabajadoras que pueden hacer más fácil la conciliación de la vida laboral y familiar es ciertamente ridículo: suponiendo que la mitad de las madres trabajadoras (290.000 según la EPA) tuvieran algún niño de menos de 3 años, sólo una de cada 150 tienen plaza subvencionada por la Administración autonómica.