El Cuerpo Nacional de Policía se ha visto envuelto, en poco menos de un mes, en tres tiroteos ocurridos en la provincia, incluyendo el de ayer por la mañana en Orihuela. El primero se registró en un chalé de Torrellano, en Elche, donde los agentes sorprendieron a una banda de asaltantes que no dudó en apretar el gatillo para evitar su captura. Uno de los sospechosos falleció en la refriega, ocurrida el 17 de febrero.
Diez días más tarde, funcionarios de la Policía Judicial de Alicante se toparon en El Altet, también en Elche, con unos presuntos asaltantes de viviendas. Uno de ellos embistió su coche contra un agente, lo que hizo que a éste se le disparase el arma. El delincuente resultó herido. Al de ayer, hay que sumar un cuarto tiroteo, ocurrido en Murcia el 16 de enero y que se saldó con la muerte de un presunto ladrón de Torrevieja.