A tiro limpio, con persecución por la carretera, huida a pie por la sierra y atropello a dos policías. Así de animada amaneció ayer la pedanía oriolana de La Aparecida. Muchos de sus vecinos escucharon ocho disparos que les sacaron de la cama minutos antes de las siete, cuando un vehículo Audi A3 de color oscuro intentaba burlar un control policial en la N-340 montado a raíz del robo en una gasolinera de la localidad valenciana de Villanueva de Castelló. A bordo viajaban cinco argelinos con pasamontañas y guantes, presuntos autores del asalto, a quienes se dio el alto sin que hicieran caso.