La Universidad de Alicante recibió ayer una de las noticias más esperadas desde hace dos años. No era la visita del presidente de la Generalitat, Francisco Camps, ni el ambicioso proyecto para construir una planta fotovoltaica. Era la licencia de obra mayor concedida por el Ayuntamiento de Alicante para la edificación de un inmueble (5.000 metros cuadrados construidos), donde se instalará el aparataje auxiliar de la investigación universitaria. Se trata del denominado edificio destinado a servicios técnicos de investigación. Su presupuesto ya permite calibrar su trascendencia: seis millones de euros. Su plazo de ejecución es otra pista: veinticuatro meses. Y es que hasta hace poco varios de los costosos aparatos necesarios para la investigación seguían embalados sin poder usarse.