No aparenta lo que es o, mejor dicho, lo que pretende ser dentro de diez años, según las previsiones de los autores del proyecto. Se trata del bosque metropolitano del Monte Orgegia, una apuesta de la Conselleria de Territorio y Vivienda que ha transformado un secarral abandonado y desconocido para la mayoría de los alicantinos en un incipiente bosque urbano.
La actuación ha contado con un presupuesto de 655.000 euros, financiados por la Generalitat, y una aportación de 35.000 euros de la Fundación Manuel Peláez.
La operación medioambiental, que fue bendecida ayer por el alcalde, Luis Díaz Alperi, y por el conseller de Territorio, Rafael Blasco, aspira a ser un pulmón verde de la ciudad, aunque sea muy a las afueras de la ciudad. Según la documentación oficial, han sido plantados 20.000 árboles de muy variadas especie
Según Blasco, «el Monte Orgegia, con 770.000 m2, es hoy un espacio verde de alta calidad ambiental para los ciudadanos de Alicante, que van a poder encontrar aquí un área de esparcimiento totalmente acondicionado con senderos, pistas y caminos para la práctica deportiva, el paseo y el recreo».
El titular de Territorio y Vivienda explicó que la inversión en Monte Orgegia se ha dirigido a trabajos de reforestación de la masa boscosa y de recuperación medioambiental, «muy necesaria puesto que se encontraba en una situación de degradación que hacía imposible cualquier uso».
La reforestación se ha realizado con especies forestales, como pinos, chopos o algarrobos, y se ha completado con especies de árboles de cultivo de secano, como el olivo, adaptadas al típico clima alicantino. Monte Orgegia cuenta también con 3.000 metros de sendas e itinerarios y se han creado, además, dos miradores para contemplar el paisaje y un depósito de agua, que llegará de depuradora municipal, para proteger el bosque mediante un sistema de riego, que asegure su pervivencia.
«Este lugar es un hito paisajístico -explicó el conseller de Territorio- desde donde se contempla el mar y los demás puntos destacados del sistema de espacios naturales integrados en el proyecto de bosques metropolitanos, como la Serra Grossa o el monte Benacantil».
«En la adecuación de este espacio ha contribuido la Fundación Manuel Peláez Castillo, con la que la Conselleria de Territorio firmó un convenio el mes pasado, y ha realizado la adecuación para el uso público», recordó Blasco, quien ha agradecido a la Fundación su colaboración para el desarrollo de actuaciones destinadas a aumentar la calidad de vida de los ciudadanos.
En estos momentos, además del Monte Orgegia inaugurado ayer, ya está ejecutado el itinerario medioambiental del Cabo de las Huertas (Cala Cantalar) y el Pinar de Vistahermosa.
Blasco aseguró que la Conselleria de Territorio ya dispone de los proyectos de la mayor parte de las actuaciones que se llevarán a cabo en el Monte Benacantil, la Vía Dianium y la Serra Grossa, «donde próximamente comenzarán a ejecutarse las actuaciones medioambientales que la convertirán en el corazón del proyecto de bosques metropolitanos en Alicante, con 900.000 metros cuadrados verdes como fachada marítima».
Según Blasco, el proyecto Bosques Metropolitanos de Alicante es una de las principales actuaciones en materia de protección del medio ambiente que está desarrollando el Consell y que contempla la conservación, recuperación y puesta en valor de 2.500.000 de metros cuadrados que suman los siete espacios naturales singulares en el área metropolitana de la capital.
La regeneración de estos espacios multiplicará por cinco las zonas verdes por habitante e incrementará la calidad de vida de los alicantinos, ya que están planteados como zonas de esparcimiento que descongestionan espacios altamente urbanizados.