El temporal de viento y nieve que ayer barrió la Península y mantuvo en alerta a quince comunidades autónomas provocó la muerte de una mujer en Madrid y una herida muy grave en Zaragoza. Además de presentarse problemas en la red de carreteras a causa de la nieve y el hielo, dos trenes Altaria y dos AVE se vieron afectados en Zaragoza por una avería en uno de los primeros por el fuerte viento.
Hacia las 9.00 horas, una mujer de 42 años falleció en la localidad madrileña de Pozuelo del Rey al caerle encima una jaula de grandes dimensiones en una residencia canina, de la que era propietaria, debido a los efectos del viento. Otra mujer permanece ingresada en estado muy grave en la UCI del Hospital Clínico de Zaragoza por fractura craneoencefálica severa después de que el temporal causara caídas de árboles en el parque de Tío Jorge, en el centro de Zaragoza, durante la Cincomarzada, una comida popular.
Junto a esta mujer, de origen suramericano y de 35 años, otros cuatro heridos permanecen ingresados en dos hospitales, sobre un total de 17 personas heridas.
Los pasajeros de los trenes bloqueados en Zaragoza pasaron nervios, frío, sed y hambre, antes de que pudieran alcanzar su destino a bordo de autobuses y trenes. Dos viajeras relataron que estuvieron sin luz, sin agua y que no les dieron nada de comer; que las puertas de los vagones permanecieron cerradas y los servicios «estaban inundados» después de tantas horas.
El mal tiempo provocó la cancelación de múltiples conexiones marítimas entre la Península y las Baleares y el cierre del puerto de Mahón. Un avión fue desviado a Alicante porque las condiciones impedían aterrizar en Almería. La caída de varios pinos obligó a desalojar a cincuenta personas en un cámping de la localidad castellonense de Altura.