Fernando Sánchez Dragó, que recordó que es «medio alicantino, porque he tenido casa en el Pla y ahora en Muchavista, y además he sido pregonero», insistió en que había sido nombrado jurado «por la Diputación y no por la editorial Planeta», y comentó que el nivel de este año era «decente, con narraciones que reflejan el tipo de novelas que gozan del favor de los lectores». También destacó que no ha llegado al Azorín ninguna sobre la Guerra Civil y que sí había este año bastante novela histórica, fantástica y de realismo mágico».
Sobre la obra ganadora la calificó de «bien armada y estructurada». Se trata de una novela «audaz, que juega fuerte en la que se cruza un tema de suspense con una novela histórica». Sánchez Dragó también destacó que Francisco Javier Pérez ha tenido en La crin de Damocles «el acierto de soslayar la tentación de poner a Hitler como protagonista.