Los vecinos de San Antón tendrá la última palabra. Ellos decidirán si la solución, consensuada por el Instituto Valenciano de la Vivienda (IVVSA) y el Ayuntamiento de Elche, les parece la adecuada y tan apetecible para su calidad de vida y de sus bolsillos como creen el gerente del IVVSA, José Fermín Doménech, y el alcalde ilicitano, Diego Macia. La propuesta de renovación del barrio, la tercera, fue precedida por un intento de rehabilitación de las 1.067 viviendas -luego se desechó por el estado ruinoso de las mismas- y el derribo de todos los bloques con obligado realojo de los propietarios por cuenta de ellos, en casas alquiladas.