Rafa Nadal, segundo cabeza de serie y número dos del mundo, se clasificó ayer para disputar las semifinales del torneo de Dubai, al derrotar en cuartos de final al británico Tim Henman por 7-6 (7-1) y 6-1.
El mallorquín, de 19 años, dio así un gran paso hacia una posible final con el número uno del mundo y máximo favorito al título, el suizo Roger Federer, que se impuso en cuartos sin apuros al checo Robin Vik, por 6-3, 6-2. El último escollo hacia la final para Nadal será un jugador alemán, Rainer Schuettler, verdugo de David Ferrer en primera ronda, o Bjorn Phau.
El mallorquín afirmó que le encantaría enfrentarse al helvético en el partido decisivo por el título: «Me gusta jugar contra él. Es formidable como jugador y persona». Nadal y Federer no se ven las caras en una pista desde el brillante triunfo del español en el último Roland Garros.
Con su victoria, Nadal confirmó que su lesión en el pie izquierdo, que le mantuvo alejado de las canchas durante cuatro meses, sólo es un mal recuerdo. «Hace dos semanas, no me sentía todavía cómodo en el torneo de Marsella, pero ahora me siento mucho mejor», aseguró. Ante Henman, Nadal sólo tuvo dificultades en el primer set. Era el primer duelo entre ambos y el inglés subió mucho a la red sobre la pista dura de Dubai. Pero Nadal le superó.