La idea del nuevo consejo de administración del Elche de apostar por una plantilla equilibrada en lo económico con un tope salarial por contrato, es una idea del agrado de Julián Rubio. Pero, como bien dejó claro el técnico manchego, este planteamiento tiene sus cosas a favor y en contra.
Rubio recordó que en su primera temporada, -hace cuatro años en el Elche- a punto estuvo de conseguir un ascenso a Primera, con un grupo «del que la mayoría de jugadores, no superaba la cifra de los 120.000 euros que se establece ahora». No por ello, se debe caer en el error de que el Elche no pueda ser cabeza de león la próxima temporada, pero para ello deberá sondear bien el mercado y acertar en sus contrataciones. Rubio puso como ejemplo el fichaje de Mario Bermejo por el Albacete. «Me dijeron que el Elche estaba interesado en hacerse con los servicios de este goleador entre cuatro o cinco equipos más. Pero, al final el jugador se decantó por la opción del Albacete, al ser el conjunto que más dinero le aportaba a su contrato». Una situación tan real como la que se pueda dar a corto plazo.
Por ello, Julián Rubio quiso lanzar un mensaje a la actual secretaría técnica formada, en principio, por José Antonio Morante, Lico, Mario Barrera y Jesús de Huerta. «Los técnicos tendremos que tener ojo avizor a partir de ahora para seguir jugadores de 28 o 29 años a los que se les ha quedado pequeña la Segunda B u otros que están en otros equipos de Segunda» pero sin ser precisamente las estrellas de sus equipos, dejó entrever.
Rubio quien llegó a ser entrenador, director deportivo y secretario técnico a la vez en su anterior etapa en el club y «no me importó quedarme sin vacaciones durante dos años seguidos», aportó su experiencia. Y todo lo resumió a que el nuevo consejo de administración del Elche tenga la máxima creencia en llevar a cabo un proyecto pero a dos o tres años.
«A corto plazo, unas soluciones como las que se plantean aqui es difícil que salgan», advirtió. Lo ideal, a su juicio, es «el montar un equipo al que se le de confianza y que a base de partidos se haga en la categoría».
Resumió claramente lo que le ha ocurrido al Elche en los últimos tiempos y también a otros equipos de la categoría que inician siempre la temporada con la etiqueta de eternos aspirantes al ascenso. «Hoy en día, se demuestra que esos equipos que aspiran al as censo, conforman plantillas de quita y pon de una temporada a otra. Y en la mayoría de los casos, nunca funciona».
Sí que fue claro y rotundo cuando se le interrogó por el papel que debe jugar la cantera del club a partir de ahora, ya que el deseo del equipo presidencial es poder conformar un equipo, en el que cinco canteranos cuenten con ficha profesional.
Julián Rubio cree que esta decisión puede ser, ahora mismo hasta contraproducente «porque estos chavales no pueden meter la cabeza de golpe y porrazo».
Dejó claro que en la situación en la que se encuentra el equipo filial en Tercera División, casi en zona peligrosa por la permanencia, «va a ser difícil que cualquier jugador pueda adaptarse a la Segunda División de una forma rápida».
Y creo que la solución a este planteamiento pasa por una política real de apoyo al fútbol base, pero siempre que se cuente con las herramientas necesarias.
«Estamos hablando de una política real con campos de entrenamiento buenos, con bueno técnicos, preparadores físicos y con una organización de arriba a abajo. Se puede hacer, pero de forma inmediata, va a ser difícil», recalcó.
Negociaciones
Hasta que el consejo de administración no cuente en sus manos con el papel de dimisión de Ramón Sánchez, un proceso que ya está en marcha tras alcanzarse a primeros de semana el acuerdo con la intervención del alcalde, José Sepulcre no piensa precipitar las primeras negociaciones con los jugadores de la cantera y primera plantilla.
La intención es poder atar primero a las jóvenes promesas como en los casos de Carlos Quesada, Rayo o Fuster y a partir de ahí, entrar con el bisturí en los contratos de jugadores del primer equipo que acaban el 30 de junio. Algunos de ellos interesa que sigan el próximo año.