Lucas Alcaraz es consciente de lo mucho que se juega su equipo este fin de semana en Alicante. Después de estar toda la temporada en posiciones de ascenso a Primera División, una derrota en el estadio José Rico Pérez podría dejarle fuera de la zona de privilegio. Un duro castigo para un colectivo que acumula ya siete semanas sin conocer la victoria. El técnico del Xerez desplazó ayer a sus jugadores a la capital alicantina, donde hoy realizará una sesión de entrenamiento antes de enfrentarse mañana al nuevo Hércules de Bordalás.
Es consciente de la buena cifra goleadora que suma Moisés en el presente campeonato, aunque trata de restarle dramatismo al asunto: «El Hércules no es Moisés y diez más». El preparador granadino recalca: «Los equipos no son un solo futbolista, por mucho que sea ese jugador. Él es un gran delantero, aunque creo que el equipo alicantino tiene más argumentos», matiza el máximo responsable técnico del Xerez.
Alcaraz se mostró algo inquieto por las novedades que presenta el Hércules, tanto en el banquillo como en el terreno de juego. «Tienen a un técnico nuevo y a cuatro jugadores que llegaron en diciembre. No es un cambio total, pero sí en un buen porcentaje», explica.
El Hércules ha ofrecido su mejor imagen en el estadio José Rico Pérez, donde ha conseguido la mayor parte de los puntos que ostenta en la clasificación (20 de 30 posibles). El entrenador del Xerez lo sabe y teme la calidad de los blanquiazules de medio campo hacia delante. «Es un equipo con talante ofensivo, por lo que en casa se sentirán más cómodos. Tienen jugadores con desborde, sobre todo en bandas, con gente muy habilidosa», indica.
Alcaraz no se va a poner nervioso a estas alturas de la vida. Su experiencia en el Racing de Santander y en el Recreativo de Huelva le hacen superar con más tranquilidad situaciones delicadas como la que atraviesa en el conjunto andaluz.
Bajas importantes
Nunca las desgracias vienen solas y, en este caso, los malos resultados llegan acompañados de problemas en forma de sanciones y lesiones. El técnico del Xerez no pudo desplazar ayer a Alicante a Geijo (referencia ofensiva del equipo con nueve goles) ni a De Coz, ya que continúan recuperándose de sus dolencias musculares.
Pendín y Mendoza, dos de los mejores jugadores del centro del campo xerecista, tampoco fueron incluidos en la convocatoria al estar sancionados. Ambos vieron en Lleida la quinta cartulina amarilla y están sancionados.
La convocatoria azulina presenta las novedades de Moreno y Etxabe, respecto al encuentro ante la UE Lleida, donde el primero por sanción y el segundo por lesión, no pudieron estar a las órdenes de Lucas Alcaraz.
En referencia a la situación actual del Xerez, Alcaraz es claro y en ningún momento habla de la obligación de ascender a Primera. «A nivel global el equipo está superando las expectativas del inicio del proyecto. La primera vuelta deslumbra tanto que no deja ver más allá. Lo que consigamos o no consigamos vamos a verlo al final de temporada», confiesa.
El entrenador del Xerez descarta que su equipo se «haya relajado» después de aventajar en once puntos al cuarto clasificado y se muestra esperanzado en que los integrantes de la plantilla sean capaces de revertir la mala dinámica. «Confío plenamente en la plantilla, los mejores refuerzos que puedo encontrar a estas alturas de la temporada es que se recuperen los jugadores. Eso no lo cambio por nada del mercado de diciembre», reconoce.
Alcaraz no desveló si introducirá cambios en su sistema de juego tras acumular siete semanas sin ganar, aunque sí admite que hay que tener previstas «variantes en función de cómo se desarrollen los partidos». Además, apostilla: «Todo eso es secreto de sumario».