La crin de Damocles, de Tujacheusky (seudónimo) aparecía como favorita, a pesar de las dificultades para hallar algún aspirante serio. En la Alemania de los años veinte un comisario de la policía de Munich que acaba de detener a Hitler, después de su intento de golpe de estado, se enfrenta a nuevos casos de difícil solución. Éste es el argumento de la obra que Francisco Javier Pérez Fernández, su verdadero autor, presentó al Azorín 2006 y que, finalmente, se alzaba con el premio unos minutos antes de la medianoche.
El escritor, natural de Zamora, fue proclamado recientemente ganador del X Certamen de Novela Corta José Luis Castillo-Puche con su trabajo Viento divino, y otro galardón literario, el Argayán 2004, convocado por la Diputación de Valladolid por un ensayo.
Tras su proclamación como vencedor, el escritor nacido en Zamora, explicó que es su cuarta novela escrita y reconoció que «no se lo esperaba». En sus propias palabras, la novela aborda «la mayor crisis de todos los tiempos«, aunque confió que sus páginas «lo digan todo».
El Premio Azorín de este año, que ayer se desveló en una gala en el Hotel Meliá de Alicante presentada por María Abradelo ha sido uno de los más disputados y también uno de los más indecisos. El origen no es otro que la calidad de los ejemplares presentados. Ninguna de las novelas, según comentarios, sobresalía de forma clara. Y así las cosas la decisión puede ir a cualquiera de las tres o cuatro más votadas.
Cientos de invitados se congregaron ayer en el salón elegido para conocer el nuevo nombre. Horas antes, tres mujeres ganadoras del Premio, Eugenia Rico, Luisa Castro y Ángela Becerra, premiada el año pasado, se unían en una comida de la Diputación, quizás para señalar que este año viajaría hacia un hombre el galardón.
También se hablaba de que no cruzaría el charco, y poco más. También se vio a los escritores alicantinos Matilde Asensi y José Luis Ferris, así como Fernando García de Cortázar y Ferran Torrent, finalista del Premio Planeta.
En el jurado se encontraban el diputado provincial de Cultura, Miguel Valor, que ejerció de presidente; el director editorial de Planeta, Carlos Revés, los escritores Juan Eslava, Luisa Castro y el polémico Fernando Sánchez Dragó, la bibliotecaria Cristina Llorens, el dramaturgo Pedro Montalbán y como secretaria, Amparo Koninckx. Hay que destacar que José Joaquín Ripoll aseguró en la comida precedente que él no entraba en este jurado «para no complicar más las cosas».
Otra de las novedades de este galardón es que ha impuesto la polémica previa al premio, algo inusual.