Con la creación de consejos, comisiones y patronatos municipales, «donde tengan voz, aporten propuestas y expongan sus necesidades e inquietudes» las asociaciones vecinales y culturales oriolanas, el concejal de Centro Liberal Enrique Lucas considera que se mitigará, considerablemente, «la creciente crispación social en toda Orihuela».
Las movilizaciones de los vecinos de La Murada y sus intervenciones con aplausos en el Pleno de la Corporación del martes contra el vertedero de Abanilla, las manifestaciones de la APA del colegio Miguel Hernández, sin obviar la protesta de vecinas de Torremendo en el Pleno de enero, son razones «más que sobradas», sostiene el edil centrista, «para abrir cauces a la participación ciudadana», como el PP «prometió en el programa de las elecciones municipales del 2003».
El Reglamento de Participación Ciudadana «es imprescindible», explica Enrique Lucas, con el objetivo de «fomentar la creación y fortalecimiento» de organizaciones vecinales, para encauzar «los intereses generales o concretos de los oriolanos y oriolanas».
El gobierno municipal del PP, «por su cercanía al ciudadano», tiene si cabe «más obligación de atender, de restar dificultades al vecino, y de dar una eficiente respuesta inmediata a los problemas cotidianos: inseguridad, limpieza viaria y un largo etcétera».
Margen de confianza
La asamblea de padres de alumnos del colegio público Miguel Hernández «aplaza a abril» la manifestación en Valencia, prevista para esta mañana ante la Conselleria de Educación, que anulará si el director general Alejandro Bañares «cumple su palabra», como garantizó el lunes, «de darnos a finales de mes la fecha de la obra de ampliación».
El director de Recursos Económicos, junto con el alcalde Medina y el edil Manuel Hernández, presentó el lunes a la APA el proyecto por 3.975.491 euros.
La presidenta de la asociación, Rosa Martínez, recuerda que desconvocaron, «también en prueba de nuestra buena voluntad», la manifestación del pasado 20 de diciembre en Valencia.