«Nosotros abrimos hace un mes, y desde el principio decidimos prohibir fumar, por lo que no podemos comparar, como otros negocios. Tomamos la decisión porque el humo, además de ser perjudicial para la salud de todos, oculta el aroma de nuestros tes. Tenemos clientes que vienen a propósito porque no se fuma y otros que se van, pero son los menos». «En mi cafetería hemos ganado clientes por la mañana, para los desayunos y cafés. Pero hemos perdido algunos clientes de la tarde. Se nota que en la horas de ocio de la tarde la gente prefiere fumar. Por mi parte, fue una decisión muy meditada y no pienso ceder, sobre todo por la salud de los empleados, trabajamos muchas horas y era como si fumáramos». «Nosotros notamos que la cosa está más floja, pero, por lo que he oído, están todos igual, no sólo los que prohibimos fumar. Sé de clientes que han dejado de venir porque son fumadores y han buscado otro sitio donde ir. Pero no pienso cambiar de parecer, yo lo hubiera prohibido antes. Creo que con el tiempo saldremos ganando con la ley». «Desde que prohibimos fumar, el trabajo ha bajado un poco durante el fin de semana. Nosotros trabajamos mucho con reservas por teléfono. Los clientes cuando llaman se interesan y preguntan si se puede fumar, y hay muchos que anulan la reserva por este motivo. Sin embargo, no me arrepiento porque nosotros no fumamos y antes tragábamos mucho humo». «Con la decisión de no fumar no hemos perdido clientes, al contrario. Creemos que ahora viene más gente que antes. Además, ningún cliente nos ha puesto ninguna queja al respecto. Todos están bien informados y saben a dónde vienen. Estamos muy satisfechos con la decisión que tomamos, ya que para nada ha afectado negativamente al negocio».