El 69% de las empresas hosteleras españolas ha decidido permitir fumar en sus locales, un porcentaje que aumenta hasta casi el 90% en el caso de los establecimientos menores de 100 metros cuadrados, mientras que el 82% de los grandes creará zonas habilitadas para fumadores.
Estos son los principales resultados de una encuesta realizada a mil empresas hosteleras de seis comunidades autónomas (Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana, La Rioja, Asturias y Andalucía), que se presentó ayer en el undécimo Congreso Nacional de Hostelería que se celebra en Valencia.
El cuestionario ha sido realizado por la Asociación Nacional de Empresarios por la Calidad del Ocio (ECO) y la Federación Española de Hostelería (Fehr), cuyos responsables denunciaron la «dureza» de la ley del tabaco, la «falta de progresividad» en su aplicación y su «improvisación», según afirmó el presidente de ECO, Dionisio Lara.
De las 346.000 empresas hosteleras que hay en España, 240.822 (69%) han decidido permitir fumar en sus instalaciones, frente a las 105.178 que han prohibido fumar o restringen esa posibilidad a la zona de fumadores.
Según destacó el director de Comunicación de ECO, Vicente Pizcueta, teniendo en cuenta la superficie y que todas las empresas de mayores magnitudes restringen la posibilidad de fumar o lo prohíben, al menos el 60% del espacio de los locales es zona libre de humo.
Por tipo de establecimientos, el 89% de los bares de menos de cien metros permite fumar, y el 85% de los mayores de cien metros ha creado o creará una zona habilitada para fumadores.
En el caso de los restaurantes, el 90% de los menores de 100 metros permite fumar, y el 68% de los mayores de esa superficie crea zonas habilitadas.
El 97% de los pubs y locales de copas pequeños permite fumar, y el 95% de los grandes crea zonas habilitadas, según la encuesta, mientras que en las discotecas, el 95% de los establecimientos declara que el público no respeta la ley.
En cuanto al impacto de la ley, el 80% de los encuestados cree imposible crear zonas de fumadores como lo define la normativa y al 50% le preocupa competir en inferioridad de condiciones con los locales de menos de 100 metros.
Pizcueta indicó que «cualquier intento de restringir más esta situación a corto plazo es inasumible» para el sector y el límite del 30% para crear zonas de fumadores es «insuficiente» en los restaurantes y locales de ocio.
Según la asociación ECO, cuando finalice el periodo de adaptación de la ley el próximo 1 de septiembre, los locales de ocio nocturno «reducirán las estancias y se radicalizará el botellón, por culpa del nuevo fenómeno del fumetón». Este sector de ocio nocturno prevé una caída del 21% del volumen de negocio, lo que supondrá una pérdida de 4.200 millones de euros.
El presidente de ECO, Dionisio Lara, lanzó duras críticas a la ley del tabaco al asegurar que es «restrictiva, arbitraria e improvisada, y le falta progresividad y concreción».
Esa falta de concreción que denunció se refiere a que, «después de dos meses de su entrada en vigor, los hosteleros no sabemos qué hay que hacer con claridad», y confió en que el desarrollo reglamentario de la ley de cada comunidad permita mejorar la norma.
Lara apostó por la tecnología, en lugar de la separación física con tabiques de las zonas para fumadores y para no fumadores, para limpiar de humo los locales.
Así, a la rueda de prensa asistieron dos representantes de una empresa americana que fabrica un aparato eléctrico que elimina el humo y los olores del tabaco, con el que hicieron una demostración.
La Federación de Hostelería editará una guía de consejos prácticos para el cumplimiento de la ley y lanzará una campaña de concienciación «para comer y divertirse sin malos humos».