Cerca de la mitad de las armas sacadas a subasta esta semana en la Comandancia de la Guardia Civil de Alicante tendrán que ser destruidas por falta de pujador. Los primeros datos recopilados por el Instituto Armado indican que en torno a 620 modelos encontraron destinatario, mientras el resto, hasta llegar a 1.115 piezas, no suscitó suficiente interés, de acuerdo con las fuentes consultadas por este diario.
El recuento provisional refleja que alrededor de un 45% de las armas expuestas quedaron sin comprador en la sesión pública celebrada el pasado martes en la calle San Vicente de la capital. Estas piezas deberán ser inutilizadas, tal y como marca la legislación actual. El procedimiento habitual se resuelve con el traslado de las unidades desechadas a unos altos hornos para su eliminación.
La subasta se componía, en su mayor parte, de escopetas, aunque también se podían encontrar pistolas, revólveres y rifles, entre otros tipos. La cita atrae a cazadores, armeros, aficionados e, incluso, coleccionistas. No obstante, para obtener la propiedad de cualquiera de estos modelos es necesario estar habilitado mediante la oportuna licencia o documentación.
La sesión del pasado martes se prolongó desde las nueve de la mañana hasta las tres de la tarde. Fue necesario organizar una segunda ronda de puja, de acuerdos con las fuentes consultadas.