La Policía Local confiscó ayer una partida de más de 10.500 discos compactos y películas en DVD ilegales, fruto de una operación contra la piratería desarrollada en Crevillent. La intervención, registrada en un comercio de la avenida de San Vicente Ferrer, condujo al arresto de un joven marroquí, hombre de confianza del propietario del establecimiento, según pudo confirmar ayer este diario.
Los agentes municipales ordenaron el cierre del negocio, a la espera de que las autoridades decidan hoy si cabe precintar el local. La tienda afectada se encuentra en el número 34 de la avenida principal de la población, donde se concentran los comercios regentados por inmigrantes norteafricanos. El servicio fue completado por miembros de la Unidad Especial de Seguridad 092, impulsada por el alcalde, César Augusto Asencio, a raíz de la última polémica sobre la inseguridad ciudadana en Crevillent.
La Policía llevaba ya algún tiempo enfrascada en el discreto control del inmueble inspeccionado. Al parecer, los agentes actuaron ayer al comprobar que se estaba llevando a cabo una presunta actividad delictiva que atenta contra los derechos de la propiedad intelectual, según las fuentes consultadas.
El dueño de la tienda se halla fuera del país, aunque la Policía pudo ponerse en contacto con él para informarle de la situación en la que quedaba su negocio. Además de la elevada cantidad de CD y DVD, los policías comprobaron que en este comercio se vende carne sin el carné profesional de manipulador que faculta para ello, según se desprende de las pesquisas. La investigación continúa para averiguar la procedencia del material falsificado.