La provincia se mantiene muy por encima de la media nacional de delitos pese al moderado descenso de las infracciones registrado en el último año, según confirmó ayer el Ministerio del Interior. La tasa de criminalidad que registró España en el 2005 se sitúa en 49,3 infracciones penales por cada mil habitantes, mientras que en el caso de Alicante y el resto de la Comunidad la cifra se sitúa en 66,6.
La cifra estatal convierte a España, según dijo ayer el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, en «uno de los países más seguros de la Unión Europea» (UE). Esta cifra, en la que están incluidos los datos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la Ertzaintza y los Mossos d'Esquadra, fue aportada por Camacho durante su comparecencia en la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados, en donde aseguró que España es «sin duda» un país más seguro que hace año y medio, ya que la tasa de criminalidad está dos puntos por debajo de la del 2002.
El alto cargo precisó que once comunidades autónomas se sitúan, indicó, «claramente» por debajo de la tasa media española de criminalidad; otras tres comunidades (Canarias, Andalucía y Cataluña) ofrecen valores «ligeramente» superiores a la tasa media, y sólo cinco (Madrid, Comunidad Valenciana, Ceuta, Baleares y Melilla) presentan un índice superior a la media estatal.
Aunque reconoció, a preguntas del grupo popular, que la tasa de criminalidad ha aumentado en un 0,4% en relación al 2004, incidió en que se ha debido al incremento de las faltas (un 6,2%) por las reformas legislativas que se han realizado, y destacó el descenso de los delitos como homicidios, robos y sustracciones, entre otros.
Tras explicar que la tasa de criminalidad en España está veinte puntos por debajo de la media de la UE (70 infracciones por cada mil habitantes), mostró su «estupefacción» por que el PP afirme que el Gobierno ha destrozado la seguridad en España, lo que calificó de falso y acusó a este partido de «introducir constantemente ruido para generar inquietud entre los ciudadanos». Camacho cifró el descenso del número de delitos en el 2005 en un 1,6% sobre los registrados el año anterior y, como ejemplo, citó que los cometidos contra el patrimonio -que representan un 36% de toda la criminalidad- bajaron un 3,2%.
Asimismo, los delitos de homicidios decrecieron un 3,6%, lo que supone diez puntos por debajo de los cometidos en el 2003 y que la tasa por mil habitantes haya bajado a un 3,34 frente al 3,65 del 2003. También resaltó el descenso de la criminalidad juvenil, un 5,2%, con lo que se sitúa en 69,1 detenidos por cada 10.000 menores de 18 años.
En materia de inmigración ilegal, el secretario de Estado manifestó que se han reducido en un 37,5 los flujos irregulares y destacó el descenso del 24,7% en el número de inmigrantes llegados en patera, la cifra más baja desde 1999. Estas cifras fueron cuestionadas por la portavoz del grupo parlamentario popular, Alicia Sánchez Camacho, quien consideró, por el contrario, que los datos no son buenos.
Discrepancias del PP
La diputada popular señaló que decir que España es un país seguro cuando las infracciones penales aumentan un 2,5% respecto al 2004 supone una interpretación «muy especial y muy característica» por parte del secretario de Estado. Así, recalcó el aumento que se ha producido en los delitos contra las personas y de las denuncias por maltrato familiar, agresión y abuso sexual, al tiempo que mostró su preocupación por la implantación en España de bandas de delincuentes procedentes de los países del Este.
La portavoz del PP insistió en que los datos aportados por el secretario de Estado no le merecían el rigor que requieren y le reprochó una instrucción dada por él para que las Delegaciones y Subdelegaciones del Gobierno «no facilitaran ningún dato» sobre seguridad ciudadana, una cuestión que negó Antonio Camacho.
El secretario de Estado precisó que la instrucción que dio era que los servicios de prensa de las Delegaciones y Subdelegaciones ofrecieran los datos que les fueran aportados por la Secretaría de Estado porque son los únicos que se elaboran con los programas estadísticos adecuados.