La Guardia Civil intentará frenar la inmigración clandestina en los países de origen con más agentes de enlace en Marruecos y con funcionarios que serán enviados a Mauritania, Senegal y Cabo Verde. Este es el primer paso del denominado proyecto 'Sea Horse' ('Caballito de Mar'), un programa de la UE que lidera España y que contará con un presupuesto de dos millones de euros. El ministro del Interior, José Antonio Alonso, presentó ayer este proyecto que, en principio, se extenderá hasta 2008. Según Alonso, el 'Sea Horse' «supondrá un paso decisivo en el control de los flujos de inmigración ilegales».
La prioridad del Gobierno es ampliar las patrullas conjuntas que ya existen con Marruecos. En la actualidad hay una en la zona atlántica (Fuerteventura/Tarfaya) y otra en el Mediterráneo (Algeciras/Tánger). La idea de Interior es crear otros dos equipos mixtos en el sur de Andalucía, uno con agentes de Málaga y Tetuán y otro con funcionarios de la zona de Granada y Alhucemas.
El Ministerio del Interior informó que guardias civiles se establecerán en Nouadhibou (Mauritania), Dakar (Senegal) y Santa María (Cabo Verde) para recabar información en tiempo real sobre la partida de embarcaciones con clandestinos y puntos de embarque. Asimismo, la Guardia Civil instruirá a funcionarios mauritanos en el control de fronteras náuticas.
Al margen de la cooperación internacional con los países africanos, la Guardia Civil, dentro del programa 'Sea Horse', creará de forma inmediata centros regionales de vigilancia marítima en Las Palmas, Algeciras y Valencia. Estos puntos estarán coordinados por un centro nacional ubicado en Madrid. Está previsto que en los próximos meses otros países europeos como Italia, Portugal, Alemania, Francia y Bélgica se incorporen al proyecto y que en un futuro más lejano se involucren otros países africanos productores de inmigración clandestina.