Un anciano de 74 años de edad pasó ayer a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Cuenca como presunto autor de la muerte de su esposa, de 71 años, en su domicilio familiar situado en la calle de Calderón de la Barca, en la capital conquense.
Según informó la Subdelegación del Gobierno en Cuenca, el suceso ocurrió a las nueve de la noche del pasado martes. Por motivos que aún se desconocen el hombre utilizó presuntamente un arma blanca para apuñalar a su esposa. Más tarde acudió a la Comisaría de Policía de Cuenca con signos de aturdimiento ya que fue incapaz de explicar a los agentes por qué se encontraba en las dependencias policiales. Fueron los policías los que lo convencieron para acompañarlo a su domicilio hacia las doce de la noche encontrando en su interior el cuerpo sin vida de la anciana en medio de un gran charco de sangre.
Aunque la fallecida y su marido -que no tenían hijos- vivían en la ciudad de Cuenca, habían nacido en el pequeño pueblo de Buciegas, situado en la Baja Alcarria Conquense. Un municipio de apenas cien habitantes que ayer no salía de su incredulidad al conocer la violenta muerte de su paisana.
Según informó la policía, la víctima jamás había denunciado a su marido por presuntos malos tratos. Tras este nuevo caso de violencia doméstica -el primero con resultado de muerte en Castilla-La Mancha a lo largo de este año- el Gobierno castellano-manchego se personará como acusación particular en la causa judicial como hace en cada caso de presuntos malos tratos.
«No vamos a dejar pasar una oportunidad para combatir el fenómeno de los malos tratos y esto va a exigir políticas muy firmes y al mismo tiempo muy constantes en el tiempo», afirmó ayer a este respecto el portavoz del Ejecutivo autonómico, Emiliano García-Page.