El presunto integrante de los GRAPO detenido el pasado lunes por la Ertzaintza en Bilbao, Israel Torralba, confesó a los agentes de este Cuerpo policial su participación en un total de 12 delitos, entre ellos, tres asesinatos. El resto de actuaciones terroristas habrían sido varios asaltos y colocación de artefactos.
Fuentes del Departamento vasco de Interior aseguraron que Torralba asumió su colaboración en el asalto a un furgón blindado en Vigo, el 30 de mayo de 2000, en el que murieron dos vigilantes. También reconoció haber participado en el asesinato del policía nacional Francisco Sanz el 17 de noviembre del mismo año. El detenido no asumió, sin embargo, su autoría en el asesinato de Isabel Herrero, esposa de un empresario de Zaragoza, el día 6 del pasado mes.
Torralba fue traslado ayer por la tarde a Madrid, donde prestó declaración ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska. En el momento de su detención, sobre Torralba, de 32 años, pesaban 16 órdenes de búsqueda y captura por otros tantos delitos, entre ellos el asesinato de un tiro en la nuca del policía nacional Francisco Sanz Morales el 17 de noviembre de 2000 en Madrid y por el atraco a un furgón blindado en Vigo en el que murieron dos vigilantes jurados el 30 de mayo de ese mismo año. Torralba estaba actualmente desvinculado de la banda, al parecer por sus problemas con el alcohol.
En relación a este caso, la diputada popular Alicia Sánchez-Camacho preguntó al ministro del Interior, José Antonio Alonso, en el Congreso por la supuesta «reaparición» de los GRAPO, a lo que éste respondió que «nunca ha habido una desaparición» de la banda. No obstante el PP criticó que el Gobierno considere un «acto de delincuencia común» el «acto terrorista» de los GRAPO en Zaragoza, en el que falleció la esposa de un empresario.