El Gobierno negociará con cada comunidad autónoma, de forma bilateral, cuál deberá ser su objetivo presupuestario, y lo hará teniendo en cuenta más criterios que el general, basado en que la economía español crezca por encima o por debajo de un determinado nivel (entre el 2% y el 3%).
Esos nuevos factores que considerará Pedro Solbes serán la propia situación económica de cada región, las competencias que tiene asumidas, su nivel de endeudamiento, las necesidades de inversión que tengan y su déficit de infraestructuras o equipamientos.