Piedras Blancas se titula la exposición de escultura que el artista alicantino, nacido en Benalúa, Juan Vicente Azorín exhibe hasta el 3 de marzo, en el Ateneo. Son en total quince obras talladas en piedra, en su mayoría piedra de recuperación que ha ido recogiendo en diferentes canteras y procedentes de derribos. Lo que antes eran sillares de edificios centenarios se han convertido en bellas piezas escultóricas por obra y gracia de las primorosas manos de este artista.
Juan Vicente Azorín es, además, un investigador, que recorre canteras y depósitos de material de derribos en busca de esas piedras blancas que él esculpe, y que recuerdan la Akra Leuka (roca blanca), que no es otra cosa que el nombre originario de Alicante. Y en ese recorrer las canteras ha logrado encontrar el onix turco, una piedra que está en el vértice de la piedra dura y la piedra preciosa, cotizada en el campo de la gemología, pero que Azorín, generosamente, la ha convertido en una bella escultura que titula Poema, una cabeza de mujer a quien le llega la inspiración poética.
También el mármol ha sido objeto de un trabajo, Altiva, otra de las piezas escultóricas de Azorín, así como el hierro soldado, recubierto de cemento, camuflado este material prosaico con un amasijo de arena del Postiguet, amalgamada con colas. Algo digno de ver.
MONSEÑOR RAMÓN SÁEZ
A la sombra de Juan Pablo II
«Me he criado a la sombra de Juan Pablo II». No tuvo inconveniente de expresarlo así Ramón Sáez Gonzálvez, profesor del Seminario Mayor de Orihuela y párroco de Santiago Apóstol de Alicante, que deja tras de sí una intensa etapa, pese a su juventud -49 años-, de ejercicio de la Diplomacia de la Santa Sede desde 1991, destinado primero a la nunciatura apostólica de Bangkok, Thailandia, Malasia, Singapur, Brunei, Laos, Camboya y la antigua Birmania, y más tarde a las Nunciaturas de Mozambique y Costa Rica. De ahí que, con todo este bagaje, la charla que el pasado miércoles dio en la Asociación Forque acaparara el interés de los asistentes, pues el tema tratado lo domina a la perfección: El Servicio Diplomático del Vaticano.
Monseñor Ramón Sáez, tras cursar la carrera sacerdotal en Orihuela para ordenarse en 1979, obtuvo licenciatura en Sagrada Escritura, se licenció en Derecho Canónico y sacó el doctorado en Pedagogía Bíblica, culminando los cursos de diplomacia eclesiástica, para entrar en el servicio diplomático de la Santa Sede. Afirmó el padre Sáez que «el servicio diplomático de la Santa Sede es el más creíble de todos». En el tiempo que trabajó junto con Juan Pablo II, Sáez supo que al desaparecido Santo Padre «le fascinaban el teatro, la literatura, todo lo que significa cultura».
Ramón Sáez asegura que «el respeto a los derechos humanos es la clave para la paz mundial». Defiende la libertad, pero asegura que ésta «no permite violar la conciencia religiosa de los hombres. Cuando falta el respeto a la libertad religiosa, presumiblemente no habrá otro tipo de libertad». En este contexto, «la Iglesia católica es un garante mundial de la libertad».
MESA REDONDA
La mujer frente al siglo XXI
El reto al que se enfrenta la mujer ante el siglo XXI es el tema de la mesa redonda que en el salón de actos del Ateneo Científico, Literario y Artístico tendrá lugar el 7 de marzo próximo a las siete de la tarde. El tema de la mesa redonda es La evolución de la mujer frente al siglo XXI. Y como tema relacionado con la mujer, será desarrollado por mujeres: María Dolores Iglesias Ivars, María Jesús Marí Molina, Atonia Graells Ferrer, Sandra Torrighelli Quintana y Asunción Sánchez Zaplana, y, como moderadora, Ana Poquet Mas, presentadora de Tele Alicante.