De las crisis se sale sufriendo. Y el Elche no quiso ser menos ayer ante el Racing de Ferrol para cortar a la décima, la crisis de resultados. Por fin, los franjiverde se reencontraron con el resultado cuando más falta les hacía y aunte un rival directo en la lucha por la permanencia como es el Racing de Ferrol. No será este un encuentro que pasará a los anales de las historia. Se cumplió el deseo de Julián Rubio como advertía el viernes: «Prefiero jugar mal y ganar». Y así fue. El Elche estuvo gris, pero su mejor pegada al fabricarse Nino una excelente acción en el minuto 77 bastó para sumar los tres puntos. Por fin se ganó y encima después de muchos meses, se volvió a mantener la puerta a cero. Para ello, se ha tenido que esperar desde el 14 de diciembre para volver a encontrarse a un Elche ganador en la liga.