La ley antitabaco empieza a hacer mella en la planta de Altadis de Alicante. El efecto es de carácter laboral y afecta a todo su equipo de ventas en dicha factoría, según confirma la compañía. El plan de reorganización de tareas supone enviar a trabajar desde su propio domicilio a unas ocho personas vinculadas con el departamento de ventas. Altadis también negocia con los sindicatos reorientar la plantilla de marketing, dada la prohibición de publicidad que impone el Gobierno para los productos tabaqueros.