El Gobierno expresó ayer y su respeto y apoyo a todas las víctimas del terrorismo, pero acusó a Mariano Rajoy y José María Aznar de «dividir su dolor» para atacar al Ejecutivo, y al ex presidente del PP de «respirar rencor» cuando en su momento usó «una terminología que no le diferenciaba de un afiliado de ETA».
El secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, hizo estas consideraciones a Efe tras la manifestación de hoy en Madrid convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo contra la política antiterrorista del Gobierno.
Moraleda subrayó que el Ejecutivo ha seguido con atención las distintas opiniones de las víctimas en relación con la aspiración común de conseguir la paz, y aseguró que esa diversidad de opiniones no va a modificar el respeto del Gobierno a todas ellas, hayan estado o no en la manifestación En ese sentido, reiteró el apoyo del Gobierno a todos los que han sufrido la lacra del terrorismo y, por ello, «rechaza categóricamente cualquier instrumentalización política que sufran».
«Es inédito que se divida el dolor de las víctimas para atacar al Gobierno, y hoy -por ayer- hemos comprobado cómo un ex presidente del Gobierno (en alusión a Aznar) respira rencor y se convierte en el principal responsable de la confrontación entre las víctimas», añadió Moraleda. Además, subrayó que Aznar, cuando era presidente del Gobierno, «utilizó una terminología que no le diferenciaba de un afiliado a la banda armada cuando denominó a la misma como Movimiento de Liberación Vasco».
Le consideró igualmente responsable de «atribuirse generosidad para con los etarras siendo presidente» y ponerse «al frente de la intolerancia cuando ha perdido el Gobierno». Respecto al actual líder del PP, Mariano Rajoy, el secretario de Estado consideró que ha perdido la oportunidad de aspirar a representar a todos los españoles «porque hoy ha dividido el dolor de las víctimas para atacar al Gobierno».
«¿Por qué no ha usado el Parlamento?; ¿por qué no ha usado los canales institucionales en lugar de utilizar y manipular a las personas en su aspiración legítima de atención por parte de los poderes públicos y de paz para el futuro?», se preguntó Moraleda.