La decisión del comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, de proponer la aplicación de una nueva tasa arancelaria progresiva a las importaciones de calzado de cuero procedente de China -hasta el 19,4%- y Vietnam -hasta el 16,8%-, tras haber constatado prácticas de dumping -vender por debajo del costo-, está levantando una amplia controversia. Las reacciones críticas, más o menos matizadas, de la propuesta de Mandelson han llegado tanto desde dentro de la Unión Europea como desde los países asiáticos afectados.