Pánico entre la ciudadanía por la alerta de gripe aviaria. Mientras en el parque natural de El Hondo se abandonan patos domésticos por temor a que contraigan la enfermedad, el teléfono del Centro de recuperación de fauna salvaje de Santa Faz no deja de comunicar ante la avalancha de personas que llaman para comunicar que han encontrado aves muertas. Según fuentes del centro, la retirada de animales fallecidos se ha multiplicado por cuatro en los últimos días y la línea telefónica está colapsada. En la mayoría de los casos, sin embargo, se trata de ejemplares que muy difícilmente pueden contraer la enfermedad y que han fenecido atropellados.