El Gobierno cree que el comunicado de ETA del pasado sábado día 18 no supone un cambio para las expectativas de abrir un proceso de paz. La Moncloa reconoce que no es el escrito que esperaba, pero puntualiza que no frustra la esperanza de alcanzar el final de la violencia, que llegará «más pronto que tarde». El Ejecutivo se mostró desengañado también por la actitud del PP ya que las declaraciones de su líder, Mariano Rajoy, son propias de quien se siente aliviado por el hecho de que no haya sido el comunicado de la paz.
«Nada cambia». Éste es el escueto mensaje emitido desde La Moncloa para valorar el último escrito de ETA. Fuentes gubernamentales señalaron que pese a que el contenido del texto no invita al optimismo tampoco altera las perspectivas de lograr que la organización terrorista desista de la violencia en los próximos meses. «El comunicado no cambia la situación», insistieron las fuentes consultadas.
Indicaron además que incidentes o reveses como éste los volverá a haber si es que se abre el proceso de paz. «Habrá altibajos porque será largo, duro y difícil», recordaron en referencia a las palabras de Rodríguez Zapatero sobre las características del eventual diálogo.
El Gobierno no otorgó ninguna importancia, por otra parte, al contenido del escrito porque si bien hay algún comentario novedoso, en el fondo es el mismo discurso de siempre en el que la culpa de todo es de los demás y ninguna propia. Las fuentes consultadas no quisieron valorar la razón que ha podido tener ETA para hacer público este texto en unos momentos en los que el único que se espera es el del abandono de las armas.
Fuentes socialistas, en cambio, atribuyeron el hecho a que la organización terrorista no quiere que nadie marque sus tiempos ni su agenda y demostrar, al mismo tiempo, que es ella la que decidirá el cuándo y el cómo de una declaración que vaya más allá. Dirigentes del partido gubernamental comentaron que las presiones mediáticas o de declaraciones para que ordene el alto el fuego definitivo no harán ninguna mella en ETA como la historia, además, se ha encargado de demostrar.