La economía sumergida, un fenómeno que afecta desde tiempo inmemorial a la economía alicantina, basada principalmente en la industria manufacturera y en los servicios vinculados al turismo, no da tregua. Los últimos datos oficiales del Ministerio de Trabajo sobre las actuaciones desarrolladas en toda España por la Inspección de Trabajo así lo acreditan. Alicante se ha convertido en la provincia española en la que más empleo sumergido e ilegal han descubierto los inspectores laborales en el último año 2005. El afloramiento de cotizaciones a la Seguridad Social de trabajadores que ni tan siquiera tenían contrato y que eran por tanto explotados por sus empresarios o empleadores marca cifras récord que superan, incluso, a las provincias de Madrid y Barcelona.