Nueve personas, entre ellas Abú Musab al-Zarqawi, fueron condenadas a muerte ayer en Jordania por su participación en la trama de Al-Qaida para atacar con armas químicas objetivos vitales. Cuatro de ellos -incluido el lugarteniente de Osama Bin Laden en Irak, que recibe su cuarta pena capital de mano de la Justicia de su país de origen- se encuentran en situación de prófugos. El llamado complot de las armas químicas consistía en planes para atacar la sede de los servicios jordanos de espionaje, la Embajada de EE UU y la oficina del primer ministro.