Sesenta y seis años de prisión. Ésa es la condena global impuesta por la Audiencia Provincial a tres miembros de un grupo de asaltantes de casas que desató el pánico en la comarca de la Marina Baja entre finales del 2002 y principios del 2003. El tribunal les considera culpables de al menos cinco delitos de robo con violencia, otros tres de lesiones y uno más de agresión sexual, según detalla la sentencia hecha pública ayer.
El mayor castigo recae en Ibrahim Y., a quien se le atribuye la autoría de tres robos violentos, por los que se le imponen cinco años de prisión por cada uno de ellos, más dos delitos de lesiones (cinco años de privación de libertad por cada uno), más uno de violación a una de las propietarias de los chalés desvalijados mientras los moradores dormían en el interior. En total, afronta una pena de 32 años de cárcel, aunque la sala matiza que como máximo cumplirá veinte.
Para sus dos compinches, se impone una condena global, en cada caso particular, de 17 años, si bien la Audiencia establece como límite el cumplimiento de 15. Benyabka K y Jamal M. son responsables de dos delitos de robo con violencia en las personas (se castiga con cinco años cada uno de ellos), un delito de robo con fuerza en las cosas en casa habitada, en grado de tentativa (dos años de prisión), y un delito de lesiones (cinco años de cárcel).
A los procesados se les impone, además, una indemnización global de más de 27.00 euros para compensar a los perjudicados por los efectos sustraídos y, según el caso, las lesiones y agresiones sexuales padecidas. Sin embargo, no figuran como solventes, por lo que difícilmente podrán satisfacer el pago exigido.
Entre los hechos delictivos que se les imputan, destaca el asalto de un domicilio cuyos dueños recibieron una paliza y amenazas con una pistola, un cuchillo y un destornillador, según el relato de hechos probados de la Sección Tercera. El marido fue atado, mientras su esposa tuvo que soportar una agresión sexual por parte de algunos de los allanadores. No fue la única que afrontó una situación similar, ya que el 17 de febrero del 2003 una ciudadana extranjera, de 67 años de edad, fue penetrada vaginalmente dos veces.
La Sección Tercera de la Audiencia Provincial estima como hechos probados que Ibrahim Y,. argelino de 25 años, participó el 13 de diciembre del 2002 en el robo de una vivienda en Teulada. Iba acompañado de dos personas cuya identidad no ha quedado acreditada. Un hombre fue golpeado con un destornillador y su esposa fue agredida sexualmente. De las tres denuncias contra la libertad sexual con las que se relacionaba a la banda, sólo se ha podido identificar al autor de una de ellas, Ibrahim Y, según el fallo notificado por la Audiencia.
El 13 de febrero del 2003 hubo una nueva fechoría. Los tres acusados, provistos de un punzón, un machete y un destornillador, ataron de pies y manos a la propietaria de una vivienda de Altea. En otra ocasión, los moradores fueron atacados con una porra.
En Alfaz del Pi, se frustró un golpe de la misma banda porque el hijo de la propietaria sorprendió a los sospechosos cuando trataban de romper las cerraduras de la puerta de acceso. Alertó a su madre y ésta acudió acompañada de un policía local. Los tres procesados son de origen magrebí. Junto a la violencia empleada, destaca la juventud de dos de los acusados, con 23 y 20 años cuando sucedieron los hechos juzgados.