Después de casi cuatro meses de ausencia del circuito, a causa problemas en el pie izquierdo, el español Rafael Nadal reaparecerá la próxima semana en el torneo de Marsella tras una compleja recuperación en la que pensó de todo, «incluso que quizás no podría volver a jugar».
Nadal disputó su último partido el 23 de octubre (la final del Masters Madrid ante el croata Ivan Ljubicic) y, desde entonces, está de baja a causa de una inflamación en el pie izquierdo, el mismo que le mantuvo cuatro meses apartado de las pistas en la primavera del 2004.
«Siento miedo (a una recaída), pero es normal después de haber pasado momentos tan difíciles», aseguró Nadal en una entrevista publicada ayer por un centenario rotativo barcelonés. Admite el manacorí que, incluso, temió con no volver a jugar más. «Se piensa de todo, también que a lo mejor no puedes volver a jugar a tenis. He llorado muchas veces en casa, sobre todo cuando veía que no podía jugar, que no desaparecía el dolor», confesó Nadal, que aprovechó la baja forzada para «sacarme el carné de conducir».