La ciudad está en racha. De nuevo, el sorteo de la Lotería Nacional dejó un buen pellizco en Elche, aunque, cierto es, una cantidad muy inferior a las veces anteriores. Ayer al mediodía, la suerte se fue al barrio de Altabix, a la calle Jaime Pomares Javaloyes, donde está situada la Administración número 11.
El dueño de la misma, Pascual Candela Agulló, vendió por ventanilla una serie entera del primer premio, el 71944, es decir diez décimos que repartieron 600.000 euros a los agraciados. El lotero, que se enteró por este diario de la noticia, desconocía totalmente el nombre de los ganadores al tratarse de un número que la administración no tiene abonado. Ni siquiera se atrevió a decir que fueran vecinos del barrio quienes compraron al estar situado su local en un lugar de mucho tránsito.
Esta administración abrió sus puertas hace once años. Hace dos, repartió su mayor premio, un tercero íntegro. En esa ocasión los décimos no se vendieron por ventanilla. Uno de los vendedores ambulantes que trabajan para el lotero fue quien llevó el premio íntegro a Santa Pola, en pleno mes de agosto. Muchos de los décimos se repartieron en los restaurantes Batiste y Miramar, yéndose gran parte del dinero a veraneantes de la provincia de Valencia.
A pesar de la menor cuantía del premio, el lotero no disimulaba ayer su satisfacción por su consecución y preparó con rapidez un cartel para dar fe del acontecimiento.
Millones de euros
Los juegos de azar, en este caso la Lotería Nacional y el cupón de la ONCE, están deparando grandes alegrías económicas a los ilicitanos desde el pasado 10 de diciembre. Aquel día, los panaderos de Elche dieron en el blanco.
Su asociación fue la que distribuyó entre los propietarios de hornos de la ciudad cerca de 9 millones de euros en el sorteo de la Lotería, es decir el Gordo íntegro, con su correspondiente premio especial de 3 millones de euros. La secretaria de la asociación, Rosario Nadal, que llevaba once años comprando los décimos en la administración 18, en la calle Conrado del Campo, cambiando de número todas las semanas, dio la suerte. Hasta entonces, la Asociación de Panaderos de Elche, pese a su constancia, no había conseguido un solo premio. Esta lluvia de millones doce días antes del sorteo extraordinario de Navidad hizo pensar a los optimistas en que la suerte podría quedarse en Elche para entonces.