La universidad está volcada ya con los preparativos para el próximo curso y ha puesto en marcha el engranaje para que en octubre esté todo a punto para empezar las clases. El balance del presente 2005-2006 ha sido positivo, puesto que, según recuerda José Vicente Segura, el nuevo aulario para Periodismo y Ciencias del Deporte estuvo acabado para el comienzo de las clases, tal y como se había proyectado.
«Fue un esfuerzo muy importante y conseguimos que el nuevo inmueble estuviera a punto», añade el vicerrector. Para el próximo mes de octubre no hay previstos demasiados cambios, puesto que no se ampliará la oferta de carreras.
No obstante, las instalaciones del campus ilicitano sí tendrán que albergar a cerca de 200 estudiantes más que en el presente curso. Por ello, se están poniendo todos los medios para que el edificio Altabix II pueda estar concluido a finales del 2006, en concreto en diciembre. Este inmueble acogerá tanto los talleres como las aulas para las carreras de ingeniería, que hasta el momento no tienen sede asignada.
La falta de espacio se ha convertido ya en un problema en este campus, donde se hace encaje de bolillos a diario para poder compaginar todas las clases. La ocupación de las actuales aulas es de un 100%, según fuentes de la universidad.
De todas formas, la Miguel Hernández está intentando agilizar la construcción de nuevos edificios y la adquisición de terrenos para dar un nuevo empujón a la expansión del campus.
Una de las obras pendientes es la del instituto de Telecomunicaciones, cuya actividad se centrará en la investigación. Las obras podrían comenzar entre abril y mayo. El edificio se ubicará muy próximo al nuevo rectorado.