Un solo delincuente afincado en Alicante ha hecho trabajar a más de 600 funcionarios policiales desde que comenzó su desafiante carrera al margen de la ley en España, hace ahora poco más de dieciséis años. Se trata de Mohamed Asempi, alias con el que se conoce a Bachir Abawir, aunque el Ministerio del Interior tampoco está seguro de que ésta sea su verdadera identidad. Este magrebí, al que le constan 195 detenciones, es el paradigma de la multirreincidencia delictiva en la provincia y, quizá, en todo el país.