Un laboratorio farmacéutico valenciano es, desde hace tres semanas, el primero de España en crioconservar sangre umbilical con la que es posible obtener células madre personalizadas, lo que permitirá en el futuro poder curar las enfermedades del donante o de alguno de sus familiares.
Decenas de familias españolas están conservando ya la sangre del cordón umbilical tras el parto y mandándola al extranjero para congelarla y poder usarla más adelante para el tratamiento de posibles dolencias del niño o de sus familiares. Los padres pagan de 1.500 a 2.000 euros a empresas extranjeras que se anuncian en Internet y que se encargan del traslado y conservación de estas células. El Ministerio de Sanidad considera ilegal esta práctica, pues contradice el espíritu no lucrativo de la ley de Trasplantes, y planea prohibir la implantación de estas empresas en España.
Sin embargo, el responsable del laboratorio valenciano Biostab, el farmacéutico y doctor en Bioquímica Alfonso Escribano, explicó ayer que en España hay un vacío legal sobre la conservación de este material, pese a que, señaló, se trata «de un campo muy interesante» ya que se parte de un producto, el cordón umbilical, «que actualmente se tira al cubo de la basura y se pierde».
Su empresa ha instalado un tanque de crioconservación, que ha supuesto una inversión de un millón de euros, y cobrará por almacenar y conservar la sangre umbilical unos 120 euros al año.