La reunión que el regidor oriolano y su concejal delegada mantuvieron con los vecinos del litoral no fue fácil ni ágil. La gran cantidad de residentes extranjeros con los que cuentan las playas hizo la comunicación poco fluida, convirtiendo el encuentro en una reunión con representantes de varios países. De hecho, todo lo que se habló en castellano fue traducido al inglés y al alemán, y viceversa, de manera que en las tres horas largas que duró el encuentro sólo se pudo tratar uno de los numerosos temas que los vecinos presentaron en la lista que se elevó a moción el pasado martes.