La cifra de divorcios se ha disparado en los últimos seis meses. Tras la entrada en vigor de la nueva ley sobre rupturas matrimoniales el pasado 10 de julio, el número de parejas que ha decidido disolver para siempre su unión conyugal casi se ha multiplicado por dos. El hecho de no tener que pasar por el trámite previo de la separación y tener que aguardar un año antes de dar el siguiente paso ha facilitado que cientos de parejas de la provincia hayan podido deshacer su matrimonio en tan sólo quince días al ser de mutuo acuerdo y no haber hijos de por medio.