Decenas de milicianos palestinos atacaron ayer con dos excavadoras la frontera de Rafá y neutralizaron durante más de una hora el único paso que hay entre la franja de Gaza y Egipto en otra jornada de violencia y de caos en la zona.
Los milicianos implicados pertenecen a las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa, que están nominalmente afiliadas a Fatá pero que operan por su cuenta y riesgo sin obedecer las órdenes de la ANP, que ve cómo la anarquía se apodera de los territorios que en teoría controla. Durante su demostración de fuerza, la Policía no intervino dado que los milicianos estaban fuertemente armados y se quiso evitar un enfrentamiento sangriento.
Por su parte, efectivos del Ejército israelí mataron ayer a un palestino buscado al sur de la ciudad cisjordana de Hebrón, mientras que entre 40 y 50 milicianos palestinos seguían ocupando ayer mañana un cuartel de Rafah.