A semejanza de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) los edificios del municipio que posean 50 años o más deberán pasar su particular ITV. Al igual que se realiza con los coches serán los propios dueños de la vivienda los que deberán ocuparse de que su hogar sea inspeccionado para conseguir un certificado del buen estado del piso.
Esta normativa que ya recogía la anterior Ley Reguladora de la Actividad Urbanística, obliga a los propietarios a poseer en el libro de edificación la garantía del buen estado del edificio.
No es la primera vez que estos certificados se exigen, lo que ocurre es que en la ciudad cada vez son más las viviendas que poseen más de medio siglo de antigüedad. La mayoría de estos edificios se sitúan en el barrio de Carrús, cuando comenzó su expansión por los años 60.
Las inspecciones deberán ser reflejadas en un registro específico y el Ayuntamiento se encargará de su control.
Cerca de 100.000
El edil de Urbanismo, Emilio Martínez, señaló que en el conjunto del término municipal existen unas 100.000 viviendas en total, de las que casi el 70% se concentran en el casco urbano de la ciudad y el resto en las pedanías. De ellas, 4.00o tendrán que pasar próximamente la inspección.