Veinte grados bajo cero y un rival que se mantiene invicto en la ULEB no parecen ser detalles que inviten excesivamente al optimismo. Las últimas cinco derrotas ligueras del Etosa y su penúltimo puesto en la ACB, tampoco. Sin embargo, las malas dinámicas se acaban en el momento más inesperado. Los alicantinos se enfrentan esta tarde al Unics Kazan con la posibilidad de recuperar gran parte de su prestigio y tras conseguir ayer su clasificación matemática para octavos después de la derrota del Besiktas en Sintra.