La Verdad

El tripartito se sube al carro de la transparencia del código de buen gobierno del Consell

El conseller ayer, en el Consistorio callosino.
El conseller ayer, en el Consistorio callosino. / F. A.
  • El municipio es el primero en la Vega Baja en firmar el documento de la Generalitat Valenciana para seguir unas normas éticas

El tripartito que gobierna en Callosa firmó ayer su compromiso de aplicar el código de buen gobierno de la Generalitat Valenciana a su gestión política. El texto que aprobó el Consell define varias aplicaciones éticas, que ya se llevan a cabo en diferentes acciones por parte del Consistorio callosino, a la espera de tener un espacio para la transparencia en su página web. El conseller de Transparencia, Manuel Alcaraz, volvió a visitar la Vega Baja, esta vez para asistir a la firma del decreto firmado en el pasado mes de mayo.

La visita del delegado del Consell llega precedida de una reunión comarcal de alcaldes y concejales donde informó de los pormenores de este texto. El concejal de Transparencia, José Navarro, presentó una moción al Pleno que la aprobó.

Con el compromiso de los tres grupos políticos que dirigen el Consistorio se quiere marcar una línea de antes y después con la gestión del PP. Aseguran que ahora «hay muchas más transparencia, ética y participación». Uno de los cambios introducidos por el tripartito es además de la sección de transparencia, la inclusión del portavoz del PP en la Junta de Gobierno Local, «donde tiene voz y voto», subrayó el alcalde, Francisco Maciá. Otra novedad de esta legislatura es que la oposición tiene al acceso de intranet de la administración local donde pueden consultar los documentos que solicite para desarrollar su labor de fiscalización.

El portavoz de IU, Ismael Ballester aseveró que «este es un ejemplo para seguir a la sociedad, tenemos que cambiar muchas cosas, entre otra establecer valores más democráticos que los que habían antes».

El conseller, por su parte, quiso advertir que «no hay una única manera de sentirse valenciano», por la polémica suscitada en relación a la supuesta imposición del valenciano. Además advirtió que el código supone «abrir un dialoga con la ciudadanía, supone establecer un suelo mínimo de una serie de condiciones», aunque si que reconoció que «no es la panacea contra la corrupción o el despilfarro». El código de buen gobierno lo van a secundar diferentes órganos regionales como la academia de la lengua valenciana o diferentes universidades.