La Verdad

ACE pide a Dénia que suspenda el nuevo horario de cierre de Marqués de Campo

  • La asociación presenta un recurso contra la decisión de ampliar la peatonalización y cree que hay una «presunta prevaricación ideológica»

La Asociación de Comerciantes y Empresarios (ACE) de Dénia no se ha quedado de brazos cruzados ante la decisión aprobada la pasada semana por la Junta de Gobierno Local de ampliar el horario de peatonalización de Marqués de Campo, para que comience el viernes por la tarde. El malestar que ya publicó LAS PROVINCIAS se ha plasmado en un recurso que presentó ayer en el ayuntamiento para pedir que se suspenda de forma inmediata la medida, que está previsto que se aplique a partir de mañana.

En el documento presentado por registro de entrada en el consistorio y firmado por el presidente del colectivo, Antonio Llopis, se presentan argumentos jurídicos para esa solicitud. En concreto se esgrime que el dictamen no era competencia de la Junta de Gobierno y que si ha acordado algo sobre un asunto sobre el que no tiene competencia atribuida conllevaría la invalidez de la medida.

Asimismo, el recurso apuntan que «apreciamos señales de 'presunta prevaricación ideológica' que justificaría la existencia de tantas decisiones injustas y comparativamente agraviantes con el colectivo de trabajadores del comercio local».

También se insta a que se haga una reflexión seria con los agentes implicados, pues entienden que «con esta medida se vulneran los derechos a la pacífica actividad de los comerciantes de la zona afectada, se debilita el tejido humano laboral y se provocan negativas consecuencias sobre el empleo de manera directa».

En ese sentido, el documento explica que la calle Marqués de Campo es la calle comercial urbana más importante de la comarca. En ella se reúnen más de 80 establecimientos, entre ellos 44 de textil y complementos, 13 restaurantes y diversas heladerías, inmobiliarias, bancos y farmacias.

En su opinión, la tradición comercial de Dénia no está respetando al tomarse la decisión de cerrar al tráfico la principal arteria de la ciudad desde el viernes a las 19 horas, cuando hasta ahora la peatonalización comenzaba el sábado por la tarde. La crítica se centra en que la decisión adoptada por el ejecutivo local se ha tomado «sin diálogo, sin respecto por el comercio existente y sin previo aviso».