La Verdad

Proyectos de futuro mirando al pasado

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El popular Granero (d) se tapa la cara durante la intervención del alcalde, ayer, en el debate sobre la ciudad. / Matías Segarra

  • La oposición acusa al tripartito de inactividad y el ejecutivo arremete contra el PP por la herencia recibida

  • El alcalde protagonizó la sesión de debate sobre el estado de la ciudad, en la que las críticas entre los partidos solaparon las peticiones ciudadanas

El cruce de acusaciones entre los grupos políticos de la corporación se coló de lleno en la segunda sesión del debate sobre el estado de la ciudad. Unas críticas que relegaron a un segundo plano la discusión sobre las reivindicaciones que el día anterior plantearon en el salón de Plenos los portavoces de los colectivos sociales.

Los representantes políticos estaban citados a las diez de la mañana y el primero en tomar la palabra fue el alcalde, Carlos González, protagonista del debate, al inaugurar y clausurar la sesión. En su intervención de apertura, el primer edil defendió que el debate del lunes «fue libre y democrático, fue político y no teatro», replicando así a las acusaciones vertidas en redes sociales ese lunes por el edil popular Luis Ángel Mateo sobre una supuesta «manipulación» de los textos leídos por los portavoces de los consejos municipales y juntas de participación.

Aseveró que en los 16 meses de gestión municipal del tripartito «se ha dicho adiós a las listas negras y a la prepotencia», en alusión al gobierno anterior, del PP. Mencionó que el Ayuntamiento era «un búnquer» y «ahora los bolsillos y las paredes son de cristal», para destacar «la transparencia» de la etapa actual.

González fue especialmente duro con los populares, a quienes criticó por estar «descansando» mientras «se adoptaban decisiones clave sobre el AVE y se marchaban empresas ilicitanas a los polígonos de otros municipios». Sostuvo que «el PP se quedó de piedra el pasado 28 de mayo y ha sido incapaz de reaccionar». Les acusó de perjudicar a los comerciantes cada vez que aseguran que «el centro se muere» y quiso puntualizar sobre la renovación del barrio San Antón que «empezaron las obras sin la calificación de vivienda ni ningún papel».

Aseveró que el cambio de gobierno «no solo ha sido en las formas, sino en las prioridades» y enumeró los compromisos y objetivos más relevantes en distintas áreas. Citó, entre otros, la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), así como el Plan Especial de Protección del Palmeral ilicitano, la creación de la mesa para luchar contra la economía sumergida y el objetivo de lograr que Elche sea declarada capital verde europea en 2030.

«No somos triunfalistas, sabemos que hemos cometido errores, pero tenemos la fuerza para seguir trabajando y convertir Elche en una ciudad con calidad de vida», agregó.

En su alocución, González hizo referencia a algunos de los asuntos planteados ayer por los colectivos ciudadanos, entre ellos el vertedero de Ferriol, cuyo cierre, solicitado por los vecinos, se llevará a cabo en el momento en el que encuentren otra ubicación, según anunció.

El primer edil abordó algunos asuntos espinosos como el Mercado Central y el hotel de Arenales, que salieron a colación en varias ocasiones y achacó a la «herencia recibida» del PP. Un argumento que utilizaron prácticamente todos los grupos municipales. Sin ir más lejos, Ciudadanos, cuyo portavoz, David Caballero, criticó «la subida del IBI» en la etapa popular y se refirió al periodo 2007-2011, con gobierno del PSOE y Compromís «cuando Elche pasó a ser el municipio más endeudado de la Comunitat». También habló del presente mandato y consideró que «perdieron nueve meses de gobierno por las peleas internas», en alusión al primer tripartito (PSOE, Compromís e Ilicitanos por Elche).

C's suspende al tripartito

Pese a valorar positivamente al actual gobierno, tras la salida de esta última formación y la entrada del Partido de Elche, Caballero aseguró que el ejecutivo local «suspende, por la inactividad», una apreciación en la que coincidió toda la oposición. Evaluó la gestión municipal y puso sobre la mesa las principales propuestas de su partido para mejorar estas áreas. Defendió su labor «constructiva» y agradeció que el tripartito tenga en cuenta sus planteamientos.

Por su parte, desde el Partido de Elche, Jesús Pareja criticó a su antecesora en Deportes, Cristina Martínez, por su «dejadez» y señaló que a su llegada a la concejalía «nos encontramos un encefalograma plano». En este sentido quiso hacer público que cobra un sueldo «y no está haciendo su trabajo».

También tuvo palabras para los populares y su portavoz, Mercedes Alonso, a quien pidió que no hablara en tono «peyorativo» del tripartito, «porque cuando gobernaban ustedes estaban divididos en cuatro o cinco bloques».

El PP, a través de Mercedes Alonso, denunció «la falta de liderazgo» del tripartito y aseguró que «algo están haciendo mal» al referirse a asuntos como la pérdida de subvenciones europeas de la última convocatoria. La portavoz fue más incisiva con sus críticas en el segundo turno de palabra, en el que aludió a la deuda heredada. «Teníamos que pagar al día 100.000 euros del bolsillo de los ilicitanos para poner las arcas municipales al día, con esos mimbres tuvimos que hacer un cesto y sacar a flote la ciudad», aseveró.

Además, respondió a las acusaciones de Compromís al afirmar que «nosotros no estamos avergonzados de nada». La portavoz de este grupo, Mireia Mollà, aseguró que lo principal al acabar un mandato es «poder mirar a la cara, no tener vergüenza ni agachar la cabeza». Además habló de «los vetos y sectarismos» de la época popular y replicó a Alonso que el tripartito «pensará y dialogará antes de tomar una decisión equivocada», ya que la edil del PP había instado al ejecutivo a poner en marcha «más proyectos y equivocarse».

También la portavoz del PSOE, Patricia Macià, cargó las tintas contra el principal partido de la oposición, a quienes reprochó que no convocaran debates sobre la ciudad con participación ciudadana.