La Verdad

Gafas de colores, invitación a café y eslóganes «venenosos» en la sesión

La edil Esther Díez fotografía a su compañera Mireia Mollà.
La edil Esther Díez fotografía a su compañera Mireia Mollà. / M. S.

Las anécdotas, los gestos de desaprobación y comentarios curiosos se sucedieron en la sesión de ayer. La primera de ellas llegó de la mano del concejal de Ilicitanos por Elche Fernando Durá, quien nada más tomar la palabra, aseguró que los miembros del equipo de gobierno llevaban puestas unas gafas con cristales de colores a través de los cuales querían hacer ver el resultado de su gestión. Sin embargo, desde su punto de vista «ninguno de los concejales [del tripartito] debería estar contento».

Una de las frases que más llamó la atención de la intervención de la portavoz del PP, Mercedes Alonso, fue la que dirigió a la edil de Cultura, Patricia Macià, a quien espetó que «los artistas locales están en pie de guerra», una cuestión que indignó al personal de la concejalía.

El representante del Partido de Elche, Pareja, después de arremeter contra el PP e Ilicitanos por Elche acabó su discurso invitando a los grupos de la oposición a pasar un día en su Concejalía de Deportes, eso sí, desde las siete de la mañana, la hora que él llega, según dijo, y con café incluido.

De «eslogan envenenado» calificó la portavoz de Compromís, Mireia Mollà, un comentario de Alonso sobre que «el comercio del centro está muerto». Opinó que «es una falta de respeto a quienes todos los días levantan la persiana» y se mostró muy molesta con la afirmación, pese a que en su discurso de ayer mantuvo un tono más pausado que en las sesiones plenarias. Por su parte, el alcalde utilizó en varias ocasiones el término «mantra», en alusión a su uso por parte de algunos grupos políticos como Ilicitanos por Elche «al decir que el dinero está mejor en los bolsillos de los ilicitanos».