La Verdad

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Cuaderno de Fuerteventura

Hacía tiempo que tenía pendiente conocer la isla de Fuerteventura. Mis amigos los artistas Fina García Agulló y Leo García Enguita (pintora y fotógrafo) me habían ofrecido una habitación de su casa de Puerto del Rosario. Por fin este verano, del 5 de julio al 15 de agosto, se presentaba el viaje. Resulta que Leo iba a quedarse de Rodríguez, así que era el mejor momento para abusar de él: me enseñaría la isla de cabo a rabo, me presentaría a su círculo de amistades más significativas y me cocinaría sus platos más exitosos. Magnífico.

Mi estancia en la isla estaba planificada para seguir desarrollando en solitario, más allá de las salidas grupales, el dibujo del natural sobre cuaderno. Y más que nada mi lucha particular con el 'apunte simple', realizado a grandes rasgos y trazos sueltos. La gracia de los garabatos... Cuando la gente se asoma al cuaderno y toda intrigada te pregunta por qué estas haciendo lo que estás haciendo. Una pregunta pertinente porque lo que están viendo no tiene trazas de poderse enmarcar ni nada parecido porque mis dibujos abarcan siempre dos hojas contiguas separadas por el pliegue de la encuadernación. «Simplemente son un apoyo para la memoria», contesto a veces, y, sorprendentemente, asienten con la cabeza y una sonrisa en señal de comprensión y como si ellos hubiesen hecho algo parecido alguna vez.

Si se da la circunstancia de que me encuentran en plan 'apunte rápido' podría responderles «que aquello era una modalidad de dibujo caligráfico, como si escribiera con letra de médico»... y también lo entienden y se disculpan por no haber caído antes. Bastaría acabar más el dibujo para que llovieran los elogios y las felicitaciones. Es lo maravillosos de dibujar en la calle.

En el círculo de amigos y conocidos de Leo no se había oído hablar de la comunidad Urban Sketchers que iniciara en internet el periodista y dibujante Gabriel Campanario, afincado en Seattle (USA) allá por el año 2007 y que en la actualidad cuenta con delegaciones de Urban Sketchers en los cinco continentes. Organizándose simposios de 'sketchers' todos los años en una ciudad colaboradora. Paralelamente han proliferado otras agrupaciones de dibujantes que utilizan la plataforma de Internet, se trata de mostrar los dibujos a través de un blog, una página web o un perfil de redes sociales. Al tiempo que interactuar con los dibujantes.

Rafael Pérez Rodríguez, colaborador de una emisora de radio, me hizo una entrevista en la Casa Museo Miguel de Unamuno para hablar sobre el fenómeno social de los dibujantes urbanos y hacer un llamamiento a los aficionados majoreros. Para más información podrían entrar en www.CuadernosViajeros.com y desde allí conectar con 'Enlaces interesante': Urban Sketchers, Ladrones de Cuadernos, etc.

Mención aparte merecerá el encuentro casual, mientras dibujaba, con el profesor de Plástica y Visual Luis Ignacio Sanz, que en seguida se animó a estar atento con el tema y con los dibujantes de la isla, al tiempo que veía en el dibujo urbano un recurso educativo divertido y válido para sus programaciones en el instituto. A partir de ahora estaríamos todos en contacto (incluyendo a la directora de Información y Turismo, Petra Gil) para ir soñando en un posible Encuentro de dibujantes urbanos en Fuerteventura. Que, mira que sería bonito. La isla es una preciosidad para toda clase de cuadernistas: urbanos, arquitectónicos, rurales y paisajísticos y hasta del retrato. Por otro lado, inimaginable el magnífico parque escultórico y galería de murales de arte urbano de Puerto del Rosario. Muy bien.

Mientras tanto, mi cuaderno de dibujo por la isla iba adquiriendo ese aspecto de Cuaderno de viaje, con la incorporación de 47 dibujos a doble página de casi todos los entornos más conocidos de la isla. Habiendo comenzado en el Aeropuerto de Barajas y para terminar en la cubierta de barco que nos traería a Cádiz (Leo y su furgoneta también venían). Continuará...